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Deducción IRPF por Cambio de Ventanas y Mejora Energética en 2026

Deducción IRPF por Cambio de Ventanas y Mejora Energética en 2026

¿En qué consisten las deducciones del IRPF por eficiencia energética?

Se trata de incentivos fiscales para obras que reduzcan el consumo energético de una vivienda o edificio. En la práctica, el cambio de ventanas suele ser una de las actuaciones más habituales porque puede reducir pérdidas térmicas, mejorar el confort y ayudar a cumplir los porcentajes de ahorro exigidos.

Estas deducciones están vinculadas a resultados medibles, por eso el elemento clave no es “qué obra haces”, sino qué mejora energética acreditas con los certificados correspondientes.

Plazos: hasta cuándo puedes aplicar la deducción

Para aprovechar estas deducciones debes tener en cuenta dos fechas importantes:

  • Viviendas (actuaciones individuales): obras ejecutadas dentro del plazo vigente hasta 31 de diciembre de 2026.
  • Edificios residenciales (rehabilitación energética): actuaciones con ventana temporal ampliada hasta 31 de diciembre de 2027 si se cumplen condiciones específicas del programa y se acredita la mejora global.

Consejo práctico: no apures. La parte que más se retrasa no suele ser la instalación, sino certificados, facturas completas y justificación de pagos.

Qué deducción puedes aplicar en 2026: 20%, 40% o 60%

Existen tres niveles de deducción, según el impacto de la reforma sobre la eficiencia energética. El cambio de ventanas puede encajar en cualquiera, dependiendo de la vivienda y del “antes y después” acreditado.

1) Deducción del 20% por reducción de demanda (habitual en cambio de ventanas)

Este nivel es el más común cuando sustituyes ventanas antiguas por otras con mejores prestaciones (perfilería eficiente, doble/triple vidrio, control solar, baja emisividad, etc.).

  • Requisito energético: reducción de al menos un 7% en la demanda de calefacción y refrigeración.
  • Porcentaje: 20% sobre la base de deducción.
  • Base máxima anual: hasta 5.000 € (según el caso).

2) Deducción del 40% por reducción de consumo o mejora de calificación

Aplica cuando la intervención (a veces combinando ventanas con otras mejoras) logra un salto mayor.

  • Requisito energético: reducción de más del 30% del consumo de energía primaria no renovable, o mejora de calificación a A o B.
  • Porcentaje: 40%.
  • Base máxima anual: hasta 7.500 € (según el caso).

3) Deducción del 60% para rehabilitación energética de edificios

Este nivel suele darse en actuaciones de comunidad o rehabilitaciones integrales de edificio residencial, donde el cambio de ventanas es una parte del conjunto.

  • Requisito energético: reducción energética significativa a nivel de edificio (con condiciones específicas y acreditación global).
  • Porcentaje: 60%.
  • Base máxima: puede repartirse en varios ejercicios hasta el límite establecido en la normativa aplicable.

Requisitos imprescindibles para que Hacienda lo acepte

Certificados de eficiencia energética (antes y después)

Vas a necesitar dos certificados emitidos por técnico competente:

  • Certificado previo (situación inicial).
  • Certificado posterior (resultado tras la obra).

Sin este “antes y después”, no hay forma de justificar el porcentaje de mejora, y es el motivo más frecuente de problemas cuando se pretende aplicar la deducción.

Facturas completas y pagos bancarios

Guarda todas las facturas y justifica los pagos por medios bancarios. Evita pagos en efectivo: lo razonable (y lo habitual en este tipo de deducciones) es que solo se admitan gastos correctamente trazables.

La vivienda debe cumplir condiciones de uso

En función del caso, puede aplicar a vivienda habitual y también a inmuebles destinados al alquiler (o en disposición de arrendarse). Lo importante es cumplir las condiciones del incentivo y poder acreditar la situación.

Qué obras cuentan: ejemplos comunes (y por qué las ventanas suelen ser clave)

Estas son intervenciones frecuentes dentro de reformas de eficiencia energética:

  • Cambio de ventanas: reduce pérdidas térmicas, corrientes, ruido exterior y mejora el confort.
  • Aislamiento térmico: fachadas, cubiertas, suelos y cajas de persiana.
  • Mejora de climatización: equipos más eficientes, aerotermia, sistemas con mejor rendimiento.

En viviendas con carpinterías antiguas (aluminio sin RPT, vidrio simple, juntas degradadas), el cambio de ventanas puede ser el empujón que te permite alcanzar el porcentaje de mejora requerido, especialmente en el nivel del 20%.

Cómo aprovechar la deducción paso a paso

  1. Evalúa tu punto de partida: solicita un certificado energético inicial.
  2. Define la solución: elige ventanas y/o mejoras con criterio (no solo precio).
  3. Ejecuta la obra: instalación profesional y documentación completa.
  4. Certifica el resultado: emite el certificado posterior.
  5. Ordena la documentación: facturas, justificantes bancarios y certificados listos.
  6. Aplica la deducción en la Renta: con los datos correctos, sin improvisar.

Tip: si dudas entre quedarte solo en ventanas o hacer una mejora adicional, a veces una actuación complementaria puede ayudarte a saltar al tramo del 40%. La diferencia fiscal puede ser enorme.

Errores típicos que te pueden hacer perder la deducción

  • No tener certificado energético previo.
  • No emitir el certificado posterior dentro del marco temporal aplicable.
  • Facturas incompletas o sin conceptos claros.
  • Pagos sin trazabilidad (o en efectivo).
  • Dar por hecho que “cambiar ventanas” deduce siempre: depende del ahorro acreditado.

Conclusión: 2026 sigue siendo un año clave para cambiar ventanas con ventaja fiscal

Si vas a renovar ventanas, hazlo con estrategia: no se trata solo de instalar, sino de demostrar la mejora energética. Bien planificado, puedes ganar en confort, bajar el consumo y recuperar parte de la inversión en tu declaración de la Renta.